DY6LcxiX0AACILw

Junto con el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli y el jefe de Gabinete, Felipe Miguel y @diegosantilli, @francomoccia recorrimos la última etapa de la puesta en valor del Camino de Sirga.

La traza del Camino de Sirga corre al borde del Riachuelo entre las avenidas Sáenz y Vieytes, abarcando 5,2 kilómetros lineales y 179.690 m2 de superficie total. En 2010, cuando se inició el proyecto de recuperación, vivían unas 1.837 familias que se instalaron ahí en asentamientos precarios, lo que implicaba un grave peligro para su salud.

Para ofrecer una mejor calidad de vida a los vecinos y recuperar el espacio público, el Gobierno de la Ciudad encaró una intervención en 3 etapas, cada una realizada a través de una licitación distinta.

En la traza se realizaron las obras de recuperación y puesta en valor del espacio público con el objetivo de crear un parque lineal que funcione como un nuevo lugar de disfrute para todos los vecinos.

Los trabajos incluyeron la limpieza y adecuación de los terrenos para construir una calle de doble mano con bicisendas y la parquización con superficie verde y prioridad en el peatón. Las calles son 8 m de ancho y están ubicadas a 35 m desde el límite de la línea de la ribera. En el borde se pusieron barandas para más seguridad. Además, en toda la traza se instaló mobiliario urbano y alumbrado público nuevo, mejorando las condiciones generales de seguridad de la zona.

Todos los días se realizan trabajos de mantenimiento y limpieza, a cargo del Ministerio de Espacio Público y Ambiente.

Hasta ahora, ya se recuperaron 119.705 m2 de espacio público (el 66% de la superficie total), de los cuales 63.164 m2 corresponden a superficie verde (35% de la superficie total).

Actualmente, se encuentra en ejecución las obras de la tercera licitación, en un área de aproximadamente 800 m, que va desde el Puente Bosch hasta la calle Río Limay, donde se encontraba la Villa 26.

En los próximos días comenzarán las obras en donde se encontraban las empresas Monsa y Sullair, entre el Puente Bosch y la calle Santa Elena. Para liberar ese espacio, el Gobierno de la Ciudad llegó a un acuerdo para que sus instalaciones se corran unos 10 m hacia adentro y quede el borde costero disponible para avanzar en su recuperación. Una vez que se demuelan los muros del inmueble, se recuperarán 430 m lineales y 9.675 m2 de espacio público.

El Instituto de la Vivienda de la Ciudad lleva a cabo un trabajo junto a los vecinos para relocalizarlos en nuevo hogar, lejos de los peligros para la salud y el desarrollo que implican vivir al borde del Riachuelo. Desde que comenzó el proyecto, 684 familias ya fueron relocalizadas en distintos complejos habitacionales. El IVC acompaña a las familias durante todo el proceso de relocalización, en la previa, durante la mudanza y una vez que se encuentran instaladas en sus nuevas viviendas.