subte

Durante 2017 realizamos revisiones generales de 74 vagones de subte, que permiten mejorar la disponibilidad de flota reduciendo el índice de averías cada 100 mil kilómetros.

Las revisiones garantizan la calidad de las reparaciones realizadas y ayudan a confeccionar estándares de inspección para optimizar los procesos.

Los trabajos consisten en desmontar las partes del coche (bogies, carrocerías, equipos), limpiarlas, inspeccionarlas, reparar las partes dañadas y pintarlas para, en el final, regularlas.

En las partes electromecánicas, se chequea el comando de apertura y cierre de puertas, la iluminación, el instrumental, los comandos de cabina y la megafonía. En las neumáticas, se revisan cilindros y válvulas de puertas, comandos de freno y más.

Asientos, parantes y apoyamanos, revestimientos, matafuegos y escaleras de emergencia son revisados y reparados o reemplazados en caso de ser necesario. Por último, se pintan los marcos y molduras de difícil acceso antes de plotear.

Las revisiones generales terminan con una serie de pruebas para asegurar el funcionamiento correcto de puertas, avisos, señalizaciones de emergencia, alumbrado y ventilación. Además, se realizan pruebas de frenado y marcha blanca.